10 junio 2012

"Cada segundo cuenta"



Hace seis años que se fue mi madre. Era una mujer joven aún, con una vida resuelta, estable, marcada por las líneas rectas, por lo correcto. Eso está bien, pero se fue sin disfrutar de tantas cosas que nos da la vida que, a veces, siento impotencia por ello y me pregunto por qué no supo aprovechar todo lo que tenía enfrente de sus ojos, y la respuesta se vuelve sobre mí y cae como una losa sobre mi cabeza, porque esa pregunta me la tengo que aplicar a mí misma. Tú mismo, que estás leyendo ahora esta entrada, piensa un poco y reflexiona sobre la manera en la que vives tu vida. Es una pena, pero la mayoría de las veces no nos damos cuenta de todo lo que tenemos, de todo lo que nos rodea. Andamos con el piloto automático conectado, ciegos ante tanta hermosura que nos ofrece el mundo.
Las prisas, las apariencias, el consumismo, la indeferencia, el egoísmo,…, nos están privando de lo importante: VIVIR EL MOMENTO. Cada segundo cuenta, claro que sí, no lo podemos derrochar porque, luego, cuando ya sea tarde, nos acordaremos de él pero ya no habrá marcha atrás.
Mira a tu alrededor: tu pareja, a la que descuidas; tus hijos, con los que no juegas; tus padres, a los que hace tiempo que no les dices lo mucho que los quieres; el vecino del tercero, con el que no te hablas sin saber por qué; el paisaje que hay frente a tu casa, que pasa desapercibido; la naturaleza que te habla, pero que tú no oyes; el cielo, el sol, las estrellas, el mar, las hojas de los árboles, la sonrisa de la gente, los acordes de una guitarra española,…, están ahí, ¡párate!, sólo tienes que fijarte un poquito y entonces te darás cuenta de lo que te estás perdiendo.
ENAMÓRATE, AMA Y DÉJATE AMAR. Regálale a tu pareja un beso cada mañana, un “te quiero”. Baila con ella, ríe con ella, siente a tu pareja con los cinco sentidos. Levanta el teléfono y llama a esa persona que deseas con todas tus fuerzas pero que no te atreves a decírselo. Nunca te prives de expresar lo que sientes, no es bueno.
SONRÍE Y DEVUELVE LA SONRISA, no cuesta nada ser amable. Los demás te lo agradecerán y tú te sentirás mejor porque serás feliz haciendo feliz a la gente.
EMOCIÓNATE, déjate llevar al oír una canción, como la maravillosa “Earth song” de Michael Jackson; escuchar una historia o leer un poema, como los que nos regala David Lucas (http://david-retalesdevida.blogspot.com), todo un experto reventando emociones y desnudándonos el alma:

Hoy te voy a decir que te quiero....
No sea que mañana deje de quererte y piense que el amor es algo que no tiene voz.
Si me pongo a pensar en ti, no cabes en mis pensamientos...
Ya dudo en soñar, pues, despierto y a tu lado, no hay sueño que te supere...
Al pedir algún deseo ya no nombro ni ruego al de arriba, sólo escribo y grito tu nombre y con eso basta para seguir creyendo en la esperanza.

Eres la princesa del cuento que escribo con tus manos.
Eres el hechizo de mi corazón y el hada que sangra y llora.
Eres un manantial de emociones donde nunca hay sequía.

RÍE y HAZ REÍR A LOS DEMÁS cada día, es una buena terapia para fortalecer la felicidad. Deja la tristeza a un lado, las discusiones, los malos rollos. Pero no dudes, que si tienes que llorar, ¡llora!, hazlo como un niño, suelta todo lo que llevas a dentro de tu ser, libérate. Alguien me dijo en una ocasión que la vida se ve de diferente color en función del cristal con el que se mira.
ATRÉVETE, haz cosas que nunca has hecho: corre desnudo por la playa, revuélcate en la arena, pasa sin temor por un puente colgante, lánzate al vacío con una tirolina, confiésale a esa persona lo que sientes, ahora, ya, grita que eres feliz,…
Ama, ríe, sueña, salta, grita, sonríe, siente,…, vive. Sólo se vive una vez, disfruta tu vida. 

Vive como si fueras a morir mañana,
aprende como si fueras a vivir para siempre.

Mahatma Gandhi (1969-1948)

Feliz día a todos.

10 comentarios:

  1. Me quedé un poco mas en el Café leyendo tu blog, y es precioso lo que escribes. Cada segundo cuenta, y cuanta razón contiene esa pequeña frase, aquellas pequeñas grandes cosas canta Serrat, y en este mundo donde un byte cuenta mas que un segundo, se está perdiendo la ocasión de detenerse un instante, segundos si acaso, y vivir.

    Feliz viernes!

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  2. Gracias, Carlos. Me alegro que te guste, eso es señal que vives la vida saboreándola a cada segundo. Eso es al menos lo que se debería hacer. No nos damos cuenta lo maravillosa que es, pasa desapercibida la mayor parte del tiempo por culpa de las prisas. Así que a vivir tu vida a tope. Un saludo.

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  3. Hace ya algún tiempo que dejé de creer en las "casualidades" y hoy llegan estas palabras como nunca a mi vida. He comenzado a leerlas en voz alta, para compartirlas, pero en el primer párrafo mi voz se ha roto de emoción y las lágrimas se han apoderado de mis ojos. Mi corazón ha decidido que el silencio, su cómplice fiel, quiera leer para él, sólo para él, ha sido egoista, pero él es único que conoce la verdad.
    Sin duda alguna, no sabemos apreciar cada instante de la vida, y tenemos que aprender a caminar lentamente, saboreando cada segundo.
    Muchas felicidades.

    Un saludo.

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    1. Gracias, de nuevo, Juan Antonio, por tus palabras. Creo que tienes una forma de pensar y de sentir la vida parecida a la mía, aunque yo nunca dejé de creer en las casualidades, así como tampoco en la magia, esa niña que un día fui no quiere marcharse de mi ser. A veces, nos tiene que ocurrir algo desagradable para apreciar cada instante, cada segundo, y aun así no lo hacemos del todo tanto como deberíamos. Un saludo.

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  4. A veces la vida te tiene que golpear duro para que te des cuenta de lo obvio, que lo importante ya lo tienes y que algún día se irá porque somos mortales.

    Veo a menudo cómo cambiamos esto por cosas efímeras, por relaciones que aparecen como un fogonazo y del mismo modo se diluyen, llevándose por delante todo lo que tenías.

    Me gusta esta reflexión porque llevo años pensando que somos muy tontos. Yo no cambiaría a mi familia por nada del mundo.

    Besos

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    1. Suele ocurrir, Mayte, creo que todos pecamos de lo mismo. La gente que más cerca tenemos es la que menos o peor atendemos, por eso mismo, por estar cerca, por estar ahí siempre. Y tiene que ocurrir "algo" para reaccionar. A veces es demasiado tarde, otras aún hay tiempo. Lo mismo ocurre con lo cotidiano.
      Muchas gracias por el comentario.
      Un besazo grande!

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  5. Qué razón llevas, yo también perdi muy joven a mi madre y siempre la echo de menos en todo lo que emprendo, siento, bueno y malo que me sucede. A veces nos dejamos llevar por lo superficial sin darnos cvuenta de que es accesorio y perdemos d evista lo importante. Muy buen y sentida entrada

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    1. Gracias, Maria José. No nos damos cuenta y lo importante lo tenemos justo al lado y en las pequeñas cosas de la vida: una mirada, un abrazo, una sonrisa...
      Me alegro de que te haya gustado.
      Un beso!

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  6. Respuestas
    1. Gracias, Manuela! Me alegro de que te haya gustado.
      Un beso!

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