20 junio 2012

Hoy me he levantado muy feliz.


Hoy me he levantado muy feliz. Bueno, para ser exactos, casi siempre lo hago porque no tengo nada que reprocharle a la vida. ¿Un sueldo mejor? Sí, estaría bien, más que bien, pero como están las cosas me conformo con tener al menos, eso, un sueldo. ¿Una casa más grande? No, creo no, no tendría tiempo de disfrutarla y… ¡tampoco de limpiarla! ¿Cambiar “eso” que hay en mi cochera  por un cochazo? Bueno, qué pijada, ¿no?, un Audi A-8 en mi cochera, pero… ahora que lo pienso, tendría que hacer obras en ella porque, si no, no cabría. Anda, mejor no. Quizá… ¿ser más alta, más guapa, más esbelta, es decir, una modelo de pasarela?  ¡Qué pereza todos los días en el gimnasio!, con dietas estrictas, pasar hambre ¡ufff!, con lo que me gustan a mí los churros con chocolate, el jamón, la cervecita fresquita,…Y, bueno, tampoco estoy mal, me conformo con que de vez en cuando me piropeen por la calle.
Soy feliz como soy, con mi sueldito, mi casita, mi cochecito y mi cuerpecito. Ahora, eso sí, con AMIGAZOS. De esto último sí que ni me planteo un cambio. Soy feliz porque me hacéis feliz cada día, cada mañana, cada vez que abro el portátil. Sí, sí, sois vosotros, mis amigos de la red, mis seguidores del blog, del Twitter y del Facebook, mis lectores incondicionales, los que os habéis leído mis libros y los que no, también. Sois grandes, ¡TODOS SIN EXCEPCIÓN! Con vosotros río, aprendo, sufro, amo, sueño, leo, discuto, reflexiono, ayudo, me emociono,…, vivo. A la mayoría de vosotros no os conozco de nada, nunca os he visto en persona, pero… ¡y qué más da!,  os leo, sé qué pensáis, qué decís y cómo lo decís, y, lo mejor, sé que me ayudáis estando ahí, conmigo, a mi lado, COMPARTIENDO inquietudes, sentimientos, fracasos, triunfos, alegrías, tristezas,…, compartiendo un poquito de nuestras vidas.
Sí, lo sé, soy una romántica de la vida. Nunca me he detenido a pensarlo pero, quizá por ello, siempre, o casi siempre, escriba relatos o historias románticas, idealizadas, de cuento con final feliz (bueno, no siempre, jeje) pero es que yo soy así, no lo puedo evitar. Creo en las personas, en su generosidad, en su altruismo, en su empatía, en su honestidad, en su respeto y en su perdón. Valores que, aunque estén muy escondidos y encerrados bajo llave en lo más hondo de sus corazones, yo los sé ver y sentir porque sé que los tienen, sé que los tenéis, todos los tenemos. Sólo hay que mirar un poquito más allá de los ojos. Quiero creerlo y lo creo, y por eso soy feliz. 
Os tengo y, aunque sea una amistad de 140 caracteres, formáis parte de mi vida, de esa vida que os muestro sin máscaras y sin artificio. 
Eso soy…soy lo que veis, ni más ni menos.
Feliz día a todos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Tu opinión cuenta. Déjame un comentario.