11 diciembre 2012

Magna y suprema




(artículo publicado por Puri Estarli para Ogíjares Actualidad)

Solo tengo 34 años y algunos me llaman vieja, pasada de moda y obsoleta. El día 6 de diciembre es mi cumpleaños, unos me aplauden y apuestan por mi plena vigencia celebrando ese día con júbilo; otros aseguran que estoy atrasada, que me tengo que adaptar a los nuevos tiempos; y unos pocos me escupen, sencillamente no me quieren. Y qué he hecho yo de malo si desde que nací en lo único que pienso es en garantizar la libertad y la igualdad. A mí lo único que me interesa es dictar las normas básicas para una convivencia democrática.

Tampoco tengo yo la culpa de haber nacido en una época de la historia de España difícil, exactamente en el año 1978, en plena transición a la democracia después de un largo periodo dictatorial. Pero pocas se pueden sentir tan orgullosas como yo de tener siete padres, aunque desagraciadamente solo me queden tres, padres que apostaron por mí, que me moldearon lo mejor posible para conseguir la unión pacífica de una Nación dañada en ese momento, y que lo único que pretendían era marcar el camino correcto.

Estoy fatigada y solo tengo poco más de tres décadas.  Quizá sea cierto y haya que realizar sobre mí una intervención urgente, como han hecho con algunas amigas y vecinas en más de una ocasión. Ojalá esta fatiga democrática de la que adolezco tenga remedio en mitad de una crisis que dura más de la cuenta y de la que yo tampoco tengo culpa. Yo estoy dispuesta a enmendar mis faltas y mis antiguas normas: que la Sanidad debería de ser un derecho y no solo un principio, pues sí; que debería cambiar el modelo de sucesión a la Corona, también… Lo único que pido es una adecuada planificación y un amplio consenso para llevarla a cabo.

Pocas son tan claras como yo, que en mis preliminares palabras lo dejo ya todo bastante claro, y son esas palabras, precisamente, las que más se violan y las que con ello se tambalea la dignidad de la persona. Todos deberíamos ser iguales ante la ley… ¿lo somos, en realidad? Prohíbo terminantemente los malos tratos, pero cada día se escuchan nuevos episodios de violencia de género. Insisto en el derecho a la paridad, pero siguen ganando las mujeres un 15% menos que los hombres. Y el derecho a la vivienda digna… ¿se cumple? ¿Acaso se me escucha cuando digo que todos tenemos el derecho y el deber de trabajar donde queramos?

Se habla de mí, de la Carta Magna, de la Norma Suprema, de la Constitución Española de 1978,  para bien y para mal, pero no se me conoce en profundidad. Muchos de los que me critican nunca me han visto de cerca. Lo mismo, si supieran realmente de mis intenciones, de mis deseos de buena voluntad y unión, pensarían de otra manera y me valorarían más y, por qué no, se cumplirían más mis premisas y mis normas para una convivencia democrática.




2 comentarios:

  1. Hola Puri:

    Me ha encantado esta entrada, estoy totalmente de acuerdo con todo lo que dices, nuestra constitución, aunque no sea perfecta es todo un ejemplo de democracia, algo de lo que este pueblo adoleció durante muchos años.
    También he leído tu entrada del libro electrónico, me parece muy interesante lo que dices, y tengo que reconocer que aunque era muy reacia, ahora no me va a quedar más remedio, porque desde que estudio en la UNED ha pasado a ser algo muy necesario, tengo muchos libros en PDF y leerlos en el ordenador es muy cansado para mi vista, así que ando mirando a ver que libro se adapta mejor a mis necesidades.
    Prometo seguir leyendo tu blog de cuando en cuando.
    Un saludo

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    1. Gracias por pasarte por aquí, Noelia. Lo cierto es que la Constitución nació para unir a todos los españoles y marcar un camino hacia la democracia en un momento complicado y difícil. Y no digo que no se tenga que reformar y adaptar a los tiempos en los que vivimos, pero antes de todo eso sería conveniente prestarle un poco de atención. Si todos nos leyéramos la primera parte, solo los preliminares, nos daríamos cuenta que no cumplimos con ningún derecho ni con ningún deber fundamental.
      En cuanto a los libros electrónicos, me alegro que te empiece a gustar la lectura de ebooks, sus ventajas son infinitas.

      Muchas gracias por el comentario.
      Saludos.

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