29 diciembre 2013

Entrevista itinerante para escritores





Circula por el ciberespacio un cuestionario itinerante para escritores independientes, una especie de cadena literaria a través de nueve preguntas básicas, sencillas, que van de blog en blog. Una iniciativa interesante para que los lectores nos conozcan y, de paso, conocernos entre nosotros un poquito mejor. 

Pues bien, me ha llegado el turno gracias al escritor Enrique Ríos Ferrer, autor de "El juicio de Dios", una gran novela que en su día leí y reseñé en mi página web y que recomiendo su lectura encarecidamente. Enrique ha tenido la amabilidad de acordarse de mí para pasarme el testigo de la cadena de preguntas. 
Podéis leer sus respuestas al cuestionario en su blog Secuencia y Palabra.

A continuación tenéis las mías:


CUESTIONARIO:

1. ¿Cuántas obras tienes publicadas?

Ahora mismo tengo 4 obras publicadas, dos de ellas tanto en Amazon como en Casa del Libro, en ebook y en papel: "El secreto de Las Margaritas" y "Las arrugas del tiempo"; y las otras dos: "Miguelito y la casa deshabitada" y "Miguelito y las gafas mágicas", que forman parte de la Serie Educativa Infantil "Miguelito Cabeza Carbonilla", solo lo están en Amazon y en formato digital, por ahora.
Teminado, y sin publicar aún, tengo un libro de relatos. Su publicación está prevista para primeros de año.
Actualmente estoy metida de lleno en la documentación para una nueva novela. 
 
2. ¿Autopublicación o editorial?

No me gusta el término "autopublicado/a", prefiero "escritor/a independiente", creo que es más completo el término porque incluye la edición, publicación y promoción. Considero que un escritor es independiente cuando todo el proceso editorial corre a su cuenta y riesgo, una vez que un escritor pone sus obras bajo el techo de un sello editorial deja de ser independiente, aunque tenga que continuar promocionando sus obras. 
Me considero una escritora independiente porque he publicado mis obras a través de KDP de Amazon y no están bajo el sello de ninguna editorial. Aunque para ser sinceros, he de decir que la I edición de "El secreto de Las Margaritas"si está con una editorial.
Pero en ningún caso voy a desdeñar el papel de una buena editorial con respecto a la protección, al colchón que suponen para un autor y su obra. Por mucho que nos vaya bien en la plataforma Amazon, creo que el fin de todo autor es firmar con una gran editorial que invierta en tu trabajo y llegue a muchos lectores.
 
3. ¿Planificas las historias al detalle antes de escribirlas o las dejas surgir sobre la marcha?

Suelo hacer esquemas y guiones, de menor a mayor detalle, a la hora de plantearme una nueva novela. Que luego mis personajes quieran ir a Tailandia en lugar de a Ciudad de México, es otra cosa. Nunca planifico con antelación cada escena, solo hago esquemas generales --con mayor o menor detalle-- pero digamos que la historia y lo que quieran los personajes en ese momento, me guían durante su desarrollo. Y yo me dejo llevar.
 
4. ¿Cómo promocionas tus obras?

Cuando comencé en esto de la publicación a través de internet, gracias a KDP, ni siquiera tenía una cuenta de Twitter. Creo que fue simultáneo, subí "El secreto de Las Margaritas" a KDP de Amazon y me abrí una cuenta en Facebook y Twitter. Posteriormente, abrí el blog y la página web. Comencé a seguir a otros escritores y simplemente hice lo que ellos hacían, dar a conocer mis libros, el ranking en el que se encontraban en ese momento, poner los enlaces al blog, twittear los enlaces. La verdad es que di bastante la brasa con eso de la promoción en la RRSS --el típico martillo pilón o marketing tradicional-- pero no me fue tan mal, porque en el mes de marzo de 2012 --al mes de publicarla-- me situé en el nº8 de los ebooks más vendidos en Amazon. 
Ahora sé que lo del marketing tradicional no está mal para darte a conocer como escritor o para promocionar por primera vez una obra, pero después creo que no sirve para nada e incluso puede llegar a ser contraproducente. Desde mi punto de vista --con el que coinciden bastantes profesionales del marketing-- creo que es más efectiva la atracción por medio de contenido de calidad que la imposición a través del machaqueo repetitivo. 
 
5. ¿Cuánto tiempo dedicas a escribir?

Intento escribir todos los días unas cuatro o cinco horas, aunque con niños pequeños en casa es complicado. Suelo quitarle tiempo a muchas cosas, pero el tiempo que una madre debe dedicar a sus hijos es sagrado para mí. 
El escribir para una publicación digital te obliga a sentarte delante del ordenador todos los días, y eso es bueno.
 
6. ¿Has cambiado algún final después de escribirlo?
Antes de publicar algo, sí. Me gusta pedir opinión a terceros (amigos, familia...) mientras estoy escribiendo o desarrollando una historia, relato o artículo. Digamos que me gusta saber qué pasa por las mentes de otros o cómo verían ellos el final de la historia, así que si algo de lo que me sugieren me gusta más que lo que yo he escrito o planeado escribir, me lo quedo.
 
7. ¿Ebook o libro en papel?
Ambos. Soy una gran defensora del libro electrónico pero eso no significa que no me guste también leer en papel. Leo tanto en papel como en ebook, aunque últimamente lo hago más en ebook. Depende del momento, cuaando se viaja creo que es más cómodo leer en digital.
Como digo siempre en los colegios: Lo importante es leer, qué más da el formato en el que lo hagas.
 
8. ¿Cuánto dura tu proceso de documentación?
Depende del tipo de historia que esté desarrollando en ese momneto. En el caso de "El secreto de Las Margaritas", una novela juvenil de ficción contemporánea, fue mínimo; sin embargo para "Las arrugas del tiempo", una novela basada en hechos reales que tiene lugar durante el siglo XX, me llevó más de una año conocer a fondo aspectos como el lenguaje de la época, la cultura de los lugares en los que tiene lugar la historia, las tradiciones, por no hablar de los acontecimientos políticos que se sucedieron entonces. En esto del proceso de documentación voy en ascenso, porque la novela en la que estoy ahora mismo metida se lleva la palma en trabajo de documentación, con respecto a las otras dos, incluso me ha metido en más de un lío por preguntar más de la cuenta.
El proceso de documentación es una parte dura pero para mí es la más agradecida por todo lo que puedes llegar a aprender.
 
9. ¿Algún consejo a los nuevos escritores?
Me siento rara dando consejos cuando pienso que yo aún los necesito ya que siempre he afirmado que los escritores continuamente estamos aprendiendo de otros escritores e incluso de los lectores. Pero si tuviera que decirles alguno, sin duda les diría que lean mucho, y si es a los clásicos mejor; después, perseverancia y mucha paciencia.
 

 
Y ahora es mi obligación pasar el testigo de esta cadena de preguntas y respuestas a un escritor muy querido y valorado para mí, a Manuel Navarro, autor de varias obras publicadas en Amazon, como "Cosas que nunca confesé a nadie", entre otras. 
Pinchad aquí para ver más información sobre el autor y sus obras. 





Como este va a ser mi último post del año 2013, os deseo los mayores éxitos para el próximo. 

¡FELIZ 2014!

17 diciembre 2013

Homenaje a la lectura


Un día como el de ayer, un 16 de diciembre, de hace 111 años, nacía Rafael Alberti. El mismo día, en 1927, los miembros de la Generación del ´27 le rendían un homenaje al poeta Luis de Góngora por su tercer centenario. 


Ayer, 16 de diciembre, fue un gran día, sin duda.

Pues bien, el Centro Andaluz de las Letras no pudo escoger mejor día para celebrar el Día de la Lectura en Andalucía, en el que todos los niños y niñas de todos los colegios de Andalucía se visten de gala para alabar a la palabra, al libro, a ese inmenso placer que es coger un libro y leer. Este año se hace con actividades en torno a la obra 'Platero y yo' de Juan Ramón Jiménez, ya que se cumple en 2014, el centenario de la primera edición de esta obra del Premio Nobel onubense.

Este día ha sido el elegido, también, por el colegio Ramón y Cajal de Ogíjares, en Granada, para inaugurar la biblioteca, y he tenido el honor de ser invitada al acto que se celebró ayer tarde por dicho motivo.
La biblioteca lleva, a partir de ayer, el nombre de todo un maestro en el mundo de las letras y del fomento de la lectura, del profesor granadino Juan Mata Anaya. Para mí ha sido todo un honor conocerlo en persona y, sobre todo, escuchar de su boca lo que para él ha sido y sigue siendo la lectura.

Agradezco a la dirección del colegio el haberme invitado al acto y, como no podía ser de otra forma, he querido ahondar un poco más en el placer de leer, leyendo unos fragmentos de un relato que ya publiqué en este blog, y en el que plasmé en su día lo que yo siento por los libros.

Ha sido un acto muy emotivo, en el que ha cabido la música con notas de piano y flauta, la interpretación de varios poemas y cuentos de la mano del alumnado, la poesía por boca de diferentes escritores y poetas gradinos, el reconocimiento a la labor del profesor Juan Mata..., en definitiva, un gran homenaje a la palabra; pero también ha cabido la sorpresa, en este caso la que me he llevado yo al descubrir, junto a la puerta de la biblioteca, un gran mural donde los alunmos han querido plasmar de alguna manera mi trayectoria en el mundo de la literatura. Muchas gracias a todo el alumnado y al profesorado en su conjunto.



Os dejo el relato que he leído en el acto, ha sido mi pequeño homenaje a la lectura y al libro.

El valor de la lectura


Siempre he afirmado que la escritura es el vehículo de la imaginación. Esos mundos paralelos que viven sin miedo a morir en la mente de los escritores, se ponen a disposición del lector para su gozo, para su placer, para que sean vividos a su manera sin miedo a equivocarse.
Dicen que un libro tiene alma propia. Estoy convencida que no tiene una, sino muchas. El libro nace con un alma, la del escritor que lo crea y, posteriormente, va adquiriendo tantas como lectores posea.
El libro está vivo, por tanto, en la mente del escritor y de todos sus lectores porque tiene el poder de sentirnos creadores, de imaginarnos ese mundo y de hacerlo nuestro, porque nos emociona y nos hace construir un mundo ficticio que se fundamenta en muchas ocasiones en la misma realidad.
Un libro es y será siempre eterno.
Hay que fomentar la lectura porque nos hace grandes, porque nos hace libres y, sobre todo, porque nos hace felices. Lo verdaderamente substancial es que nuestros hijos tengan esa curiosidad por conocer, por aprender, por descubrir, por explorar esos mundos que nosotros los escritores intentamos, con mejor o peor acierto, plasmar negro sobre blanco.
Nosotros, los padres, debemos despertar y alimentar en nuestros hijos esa curiosidad por descubrir realidades ficticias. Leamos, pues, con ellos, y que absorban de nosotros esa primordial y agradable cualidad: el inmenso valor de la lectura.


¡Buen día y buenas lecturas!
 

30 noviembre 2013

Confesiones


Confieso que...
 

Creo que este es un buen comienzo en cualquier situación porque lleva implícita la sinceridad, y un post no tenía por qué ser menos.
El título lo he cogido prestado de un capítulo de uno de los libros que me estoy leyendo ahora, 'Los Ángeles de La Torre' de Mayte F. Uceda, una gran compañera literaria que además escribe como los ángeles.
Estaba leyendo y, al pasar página, aparece ante mí ese título de capítulo tan sugerente, 'Confesiones', el cual me ha incitado a escribir este post. Por cierto, me está gustando bastante, voy por el principio de la novela pero os aseguro que la trama promete, me tiene enganchadísima.

Hace bastante tiempo, casi un mes, que no hago una entrada. También aparezco por las RRSS con menos asiduidad que antes, sobre todo en Facebook. Y es que, aunque quisiera, no soy una superwoman, ¡ya me gustaría a mí! En los últimos meses, mi mente y mi alma están metidas de lleno en mi próxima novela, incluso diría que que me tiene subyugada  a su antojo. Ella, la nueva historia que estoy escribiendo, se ha apoderado de mí y ni me dejan dormir los personajes siquiera, campan a sus anchas por la sustancia gris de mi cerebro de día y de noche. Aún no he visto su título, espero que cuando la acabe, para lo que aún falta bastante, lo tenga claro. Solo puedo decir que la trama se desarrolla en varios lugares, mitad en África occidental y mitad en la España insular, que tiene ciertos toques de la historia política de algún país subsahariano y que está basada en trágicos hechos reales.

Otro de los motivos que me tienen bastante ocupada es que a finales del mes de enero participo como ponente en un curso que se va a realizar en la UNÍA (Universidad Internacional de Andalucía) en su sede de Baeza (Jaén). Voy como escritora independiente, y les hablaré a los alumnos de mi experiencia en KDP y de cuáles son las estrategias y cómo he conseguido mantener mis dos novelas (sobre todo 'El secreto de Las Margaritas') tanto tiempo entre las más vendidas de Amazon. El curso se titula 'Escribir en y para internet: narrativa y tecnología en la era de las redes sociales'. Desde aquí me gustaría agradecer a JJ. Merelo, codirector y organizador del curso, el haber confiado en mí para tal menester.

Continúo con mis pequeñas y agradables aportaciones al fomento de la lectura y, de esta manera, el día 16 de diciembre, coincidiendo con el Día de la Lectura en Andalucía, estaré en un acto que se va llevar a cabo en el Colegio Ramón y Cajal de Ogíjares donde leeré un fragmento de un relato que escribí sobre el valor de la lectura, en el que se exalta la importancia de leer, dirigido tanto a padres como a hijos.

Y todo esto mezclado con mi pasión lectora y las responsabilidades personales y para con mi famila, me dejan poco tiempo libre. Pero ya os adelanto que tengo en mente seguir con la serie de post de ayuda a escritores independientes y/o autopublicados que comencé con el post 'Márketing de atracción para escritores independientes'  publicado en el blog.

Gracias por escuchar mis confesiones.
Un abrazo.


Puri Estarli

04 noviembre 2013

Las concertinas de la vergüenza




 Foto: J.B.de Avellaneda

La arena amortigua sus pasos lentos y fatigados y, así, solo retumban en sus propios corazones. Paso a paso, en un tiempo lento, continúan su camino. Su tiempo, ese tiempo del que disponen no tiene formas pretéritas ni futuras. El pasado murió con ellos y el futuro es incierto. Solo disfrutan de un presente que es corto y eterno al mismo tiempo. Apenas los oimos llegar, y si acaso escuchamos algo nos tapamos de inmediato las orejas.  

Cada año, la arena se cubre de miles de sueños que encierran ese futuro incierto, ese "mañana" onírico. Son sueños idénticos donde la vida es el deseo que más se repite. Pero a veces, la arena entierra en sus entrañas esos sueños para siempre. Aunque esto tampoco lo vemos, está tan lejos... Y si llegamos a percibir algo apretamos fuerte los ojos hasta hacernos daño para que no nos escueza. 

Y a cada paso el anterior se borra, como si nunca se hubiese dado, como si un taimado duendecillo los eliminara con su escoba mágica. No, no pueden mirar atrás porque allí ya no hay nada. Cada paso adelante es un éxito. 

Pasos de esperanza. Un paso y otro. Solo quieren llegar y empezar a vivir. No les importa la inmensidad del mar. No les importa desgarrarse vivos entre cuchillas asesinas de las altas vallas. No pueden morir... ya están muertos y, lo peor de todo, olvidados. 

Detrás de las tumbas de mar y de las inhumanas concertinas se van a encontrar a multitud de ciegos, verdaderos invidentes o autolesionados, aunque otros son tan cobardes que simplemente taparán sus ojos con pañuelos de seda; sin embargo, no son los ciegos lo peor del final de su camino sino los que ven y oyen,  esos que los oyen llegar, esos que los miran con desprecio, los que gritan que ellos se lo buscan al venir, los que con sus palabras y gestos no les importa generar guetos al otro lado de las despiadadas vallas, amplios avernos en los que morir de hambre, de sed, de miserias e injusticias. 

Hace muchos años se pusieron concertinas cortantes en la valla de Melilla, de esas que se utilizaban en la segunda guerra mundial y en los campos de concentración; en el 2007 se retiraron parcialmente. Hoy hemos vuelto al pasado y se vuelven a poner. Y mañana... ¿qué instalaremos mañana, francotiradores o mejor fosos con leones para no desentonar con las concertinas?

28 octubre 2013

Ella y él




 Un relato de David Lucas

Estaba amaneciendo y, aunque el sol iluminaba un nuevo día, para ellos todo seguía igual. El reloj no llegó a sonar, él ya lo había parado cansado de mirar a la oscuridad y esperando como cada día, el desespero se hacía fiel socio de su angustia.

Ella se levantó y abrió la persiana y la ventana en busca de aire para respirar que rompiera de una vez los muros de la ansiedad. Él se incorporó contemplando cómo su mujer perdía la mirada en el horizonte sin pensamientos que llenar.

—Buenos días, cariño —dijo ella al pasar por su lado.

—Buenos días, mi amor —respondió él con un beso en la mejilla.

En la cocina el pitido del café los despertó del ensimismamiento. Ella imaginaba que un genio aparecía de la cafetera ofreciéndole tres deseos. O dos… o al menos uno. Él, ojeaba los recortes del periódico, exactamente, los artículos de oferta y demanda. 

Mientras desayunaban, en la televisión se mezclaba el cotilleo, la sangre, la injusticia, la corrupción. Por último, el desempleo; la periodista transmitía desde una oficina de la Inem, delante de una larga hilera de gente a la espera de una oportunidad o un trabajo digno. Las cifras de parados era histórica y simultáneamente, en un recuadro en la parte inferior derecha de la pantalla, aparecía un listado de todos los gastos innecesarios que derrochaban los políticos.

Él, después de ingerir una galleta, suspiró y cerró los puños. Tragó saliva y ladeó la cabeza de un lado a otro intentando relajar los músculos. Ella, pasó su mano por su espalda y apretó su hombro. 

—Me voy a duchar y afeitar. Tengo que seguir, no puedo parar.

Al cabo de unos minutos, él asomó por el pasillo aseado, ataviado de arriba abajo y perfumado, un aroma que a ella le recordaba momentos muy diferentes al de ese instante. Ella soltó una pequeña y triste sonrisa y susurró, « ¡Que guapo!». Luego, se acercó a él y lo besó en los labios a medida que su abrazo se repartía por todo el cuerpo corpulento de su marido. 

—Cariño — susurró de nuevo.

—Dime… — contestó él avanzando hacia la salida.

—Quédate, hoy no salgas, por favor. Quédate conmigo y hagamos del día algo especial y único. Por favor, cariño… ¡Quédate, que te necesito!

A pie de puerta y con una carpeta llena de currículums bajo el brazo,  la voz de su mujer paralizó cualquier intento de fuga en busca de dignidad y de eso que pregona la constitución. Él aguantó como pudo el tsunami de lágrimas que estaba a punto de reventar en sus ojos. La miró con ternura y una pequeña sonrisa, más amarga que dulce, se dibujó en su cara de arrugas y sufrimiento. Avanzó hacia ella y la abrazó.

Silencio… un suspiro… un quejío… y la puta ansiedad devora hasta el respirar.

Un beso… una caricia… una palabra… y el tiempo pasa y nunca pasa nada.

—Tengo que salir cariño, el trabajo a casa no va a venir y me quedan polígonos por recorrer donde no he dejado mi carta de presentación. Quizá, hoy tenga suerte…

Con los ojos cerrados y sin despegarse de su cuerpo, ella negó con la cabeza y haciendo un sobreesfuerzo recargó los pulmones más de lamentos que de aíre. Miró hacia arriba y vio que el techo era cada vez más bajo y más negro. Se separó de él y sus ojos se clavaron en los suyos.

—Te entiendo, pero hoy no, por favor —dijo con la voz quebrada—, hoy quiero que todo el tiempo estés conmigo... te lo ruego… solo hoy y mañana vuelves a salir.

— ¿Qué te ocurre?, ¿Estás bien?— preguntó preocupado.

—No me pasa más que lo que últimamente estamos viviendo. Solo que hoy quiero que el destino esté a nuestras ordenes. Quiero que hagamos lo que nos dé la gana y no lo que la situación nos empuja a hacer. Tumbarme en la cama y llenarme de tus besos, contemplarte sin prisas y romper el reloj en mil pedazos. Quiero hacer el amor sin pensar y solo sentir tus manos, tus caricias y tu voz. Y quiero salir al mundo sin tener miedo al mañana, porque el mes tiene mucho más de treinta días y repechos que ahogan nuestra ilusión.

Sin mediar palabra él dejó las llaves en un cuenco de cristal que había en el recibidor. Lanzó la carpeta por los aires y los papeles volaron imitando a las hojas cuando el otoño las empuja a bailar.

La agarró de la mano y le preguntó:

—¿Vamos? —Sus ojos la guiaban al dormitorio.

—Sí  —dijo ella.

En el lecho las manos se multiplicaron, las caricias iban cargadas de ternura, los besos de lucha y esperanza. El pecado de locura y la locura de sentimiento. El amor emanaba por toda la habitación y el éxtasis llegó cuando ambos unieron pasión con placer, tras entregarse mutuamente y sin miedo, a que el tiempo o el destino vinieran con ganas de estropear ese hermoso retrato a la vida.

De fondo, se escuchaba la televisión.
 El tic- tac del reloj.
 El crujir del techo.

Cuando llegaron al orgasmo y los corazones estallaron de amor…
De fondo, reinó el silencio y millones de suaves chasquidos…
O sea, millones de besos…
David Lucas

19 octubre 2013

Detrás de una mirada: El drama de la inmigración


"Comprobé que en el mundo había muchas formas de vivir y vi que un nuevo horizonte, el que buscaba, estaba a mi alcance"

          Esta es la mirada de Said, un marfileño de 23 años que llegó a nuestro país a principios de 2011 huyendo de las masacres, violaciones, asesinatos... y en general de la violencia e injusticias que asoló su país entre noviembre de 2010 a abril de 2011. 
       
          La tragedia se cebó en su familia: A su padre lo mataron en 2002, durante la 1ª guerra civil de Costa de Marfil; a su hermano le pegaron un tiro delante de él, en 2010; y quemaron su granja familiar de cacao, la unica manera de susbsistir que tenían. Huyó a la vecina Liberia con su madre y su hermano pequeño donde fue acogido como refugiado por una comunidad. Decidió dejar allí a su familia para buscar una vida mejor en Europa. Cruzó fronteras a pie, se gastó todo el dinero que la familia había ahorrado y se jugó la vida en un destartalado cayuco para llegar a Canarias, a la "Tierra Prometida", a nuestro país. Pero lo que se encontró aquí no se parecía en nada a lo que había oído y soñado tantas veces. Se encontró con una realidad muy diferente: tratos inhumanos, situaciones racistas y xenófobas, desprecios, insultos... abandono social.

          Nosotros solo vemos y oímos la última parte de la historia de Said y de tantos otros inmigrantes que llegan a nuestras fronteras de manera masiva. No nos damos cuenta de lo que hay más allá. Detrás de esa mirada hay un drama, una tragedia, un horror que no se puede esconder en la memoria. Y estamos tan acostumbrados a esas llegadas masivas que ya no nos asombra, nos da igual, con mirar hacia otro lado tenemos bastante. Nos mostramos de manera indiferente e indolente ante la realidad de estas personas, ante el dolor ajeno. ¿Dónde hemos dejado nuestra capacidad de empatía?

          Los medios de comunicación se empeñan en presentarnos estas noticias de una manera negativa y esa representación de la noticia nos afecta inconscientemente haciendo que veamos a la inmigración como un problema. No pierden el tiempo en mostrarnos la realidad, el porqué de estas llegadas masivas, qué ocurre, qué drama se encierra en estos países tan lejanos para nosotros.

          En África ha habido, y sigue habiendo, muchas guerras, muchos conflictos armados, muchas masacres, muchos niños indefensos huérfanos, muchas familias desmembradas... y muchas vendas anudadas aún en los ojos de los principales representantes de Comunidad Internacional.

          Y mientras hombres, mujeres y niños yacen en el fondo del océano junto a sus sueños de libertad, los dirigentes políticos de allí se llenan a mansalva sus bolsillos con las riquezas del país a costa del pueblo, y los de aquí se empeñan en redactar leyes y leyes, en las que los derechos humanos escasean, para frenar a los inmigrantes.

          A Said lo veía en el paseo marítimo cada tarde vendiendo gafas de sol para sacar unos cuantos euros con los que poder comer al día siguiente. Siempre con su sonrisa. Un día le pregunté que de dónde era y no tuvo problema para contarme su historia. Algunas veces, decía, que podía ahorrar un poco para enviárle algo de dinero a su madre y a su hermano que perdió la pierna por culpa de una infección. Me contó que lo peor era el profundo desarraigo, el sentir que no se pertenece a ninguna bandera, y la frustración, el saber que había perdido.

         Por mis venas corre como el veneno la indignación y la impotencia cuando oigo testimonios como los de Said o cuando tengo que escuchar que la policía los aporrea a veces para que se marchen de la zona o cuando escucho en las noticias que no se le ha prestado la ayuda necesaria a un grupo de personas que llegaban a nuestras costas o a las costas vecinas y cuya embarcación zozobraba o cuando escucho a gente inhumana con altas dosis de xenofobia y racismo soltar burradas como que "ellos se lo han buscado", "eso les está muy bien por venir", "los negros lo aguantan todo"..."lo que tienen que hacer es irse a su país". ¡Ay, amigo!, ese es el problema, su país. En su país simplemente no pueden vivir, así de sencillo y así de duro. Se mueren de hambre, de sed, de enfermedades que aquí son facilmente curables o de un balazo en la cabeza.

          Tenemos bastantes referencias de que España ha sido históricamente uno de los países que más ha emigrado. También sabemos que nosotros nos marchábamos con nuestros documentos en regla, con un permiso, con un visado, e incluso con un contrato de trabajo debajo del brazo. De lo que no somos conscientes es de que los inmigrantes ilegales que llegan a Europa, personas como Said que lo único que buscan es una vida digna, si pudieran venir de esa manera, lo harían, pero no pueden solicitar visados ni permisos para viajar porque la mayoría de los gobernantes de estos países están demasiado ocupados en permanecer en el poder a toda costa o en llenarse los bolsillos.

          No basta con rellenar folios y folios con leyes que lo único que hacen es impedir que estas gentes pongan un pie en nuestro país con medidas tan poco efectivas como absurdas e inhumanas como es el FRONTEX. La solución no es esa, la solución no está en esta parte de la frontera ni en la del otro lado, la solución tiene que traspasar fronteras y no es precisamente la externalización de las mismas. No, la solución hay que buscarla en el origen, en la raíz del problema. La raíz está en los países de origen de estos hombres, mujeres y niños. La solución está, entre otras cosas, en errradicar las mentalidades autoritarias y dictatoriales de gobernantes y dirigentes políticos ciegos por la codicia y la hegemonía del poder.

          Quizá, si mirásemos con otros ojos a estas personas, si nos fijásemos en sus miradas, podríamos llegar a comprender qué hay más allá, qué es eso tan tremendo que les hace jugarse la vida atravesando insondables desiertos y mares o saltarse ingentes vallas para llegar a Europa. 

          Said ya no está en nuestro país, la petición de asilo fue admitida a tramite pero finalmente no fue concedida alegando como causa el fin de la guerra en Costa de Marfil. Said fue expulsado a un país donde la violencia derivada de los conflictos armados aún está vigente y donde, desgraciadamente, él y su familia siguen corriendo peligro por motivos étnicos.