27 mayo 2013

Sueños de libertad



         


          Su cuerpo es duro, duro como la piedra para soportar tantas horas bajo un sol de justicia. Y no es la primera vez que se encuentra en tan hostiles condiciones ambientales, no. Hace ya casi dos años que llegó desde muy lejos atravesando mares de arena y mares de agua, entonces su mente era más poderosa que ahora y le ganaba la partida a su cuerpo rápidamente, tan solo pronunciando una palabra: libertad. Esa ansiada libertad le esperaba tras una frontera gris con olor a tierra, alambre y sangre, y no dudó un momento en dejar lo poco que tenía y arriesgar su vida para echar andar cargado únicamente con su duro cuerpo lleno de ilusiones y esperanzas.

          Hoy, lo he vuelto a ver por la carretera subido en una bicicleta destartalada. Iba pedaleando con parsimonia: seguramente, su alma le pesaba bastante más que su cuerpo. Lo sé, sé que volvía de un duro día de trabajo pero, aun así, su  azabache cuerpo se veía fuerte, incólume, para soportar un día más… y otro…y otro más… interminables horas de trabajo bajo sofocantes plásticos.

          Nuestras miradas se cruzaron un día más. Sonreímos fugazmente y su sonrisa me mostró la belleza de su alma; sin embargo, sus grandes y cristalinos ojos, como si de espejos invertidos se tratasen, reflejaron la pena y el desconsuelo que lleva dentro, el horror vivido, la incertidumbre de un futuro y la certidumbre de un presente, del ahora, de un  ¡No puedo más!, de un ¡Hasta cuándo!... y de muchos  ¡Por qué!

          Y aun así sonríe, ¡me sonríe!, cada vez que nos cruzamos por la carretera cada noche.

          La jornada laboral ha terminado por hoy. Llega a casa. No está solo, hay muchos como él. Todos iguales y todos diferentes: la misma mirada, el mismo cuerpo, el mismo trabajo, las mismas esperanzas... distintos nombres. Cuerpos duros y almas blandas. Seres humanos que sufren, que lloran, que sueñan cada noche hacinados bajo cuatro sucias paredes. Sueños que se solapan porque son los mismos para todos y cada uno: sueños de una vida mejor, sueños de una vida digna… 

          ¡Sueños de libertad!

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