13 junio 2014

El punto de partida



Siempre hay un principio en todo suceso, un punto a partir del cual comienza algo distinto, algo que se escapa de la rutina diaria, que te tambalea el resto del día y el siguiente... y el siguiente..., que te cambia la vida para siempre.
          Aquella calurosa noche de finales de primavera, en la que un cielo tachonado de estrellas resplandecía como nunca, marcó un antes y un después en su vida. Un instante solo fue suficiente para no poder dejar de pensar un segundo en él, en sus dulces palabras y en las que aún no había pronunciado... en las venideras.
          Un tren cargado de ilusiones y sueños cruzo su mente veloz, ¡ah! pero ella fue más rápida y lo atrapó: quedó parado en la vía de la esperanza. Así, pudo convertir cada una se esas ilusiones en magia viva, en sueños reales que día a día se fueron consolidando y tomando forma. 
          Esa precisamente, esa calurosa noche de finales de primavera, en la que las flores dormían y los grillos comenzaban a ensayar su concierto estival, fue el principio de todo, el principio de una mágica historia de amor, el punto a partir del cual supo que lo amaría para siempre.

~Purificación Estarli~

2 comentarios:

  1. Muy interesante este punto de partida que nos compartes, inicio del verano, inicio de tantas cosas. Me ha encantado como lo planteas y como lo describes. Siempre es tiempo para empezar, siempre para cambiar...
    Genial Puri.
    Saludos..

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Julio. A veces, solo hace falta algo insignificante, una mirada, una palabra... para darte cuenta que tu vida, a partir de entonces, no será igual. Siempre es tiempo de comenzar.

      Eliminar

Tu opinión cuenta. Déjame un comentario.