21 julio 2014

Antítesis





Frío y calor.

La noche se mecía tranquila en su columpio inventado,
la estrella que iluminaba su vida ha desaparecido,
su recuerdo se le desdibuja poco a poco, como vaho sobre el cristal. 


Mar en calma, tempestad pasada.
Cuerpos que, fundidos sobre blancas sábanas de lino, 
acarician al compás de las manos la suavidad de dos pieles. 

Día y noche.

Flores que se abren, luz de sol.
Hermoso y apreciado renacer, un nuevo regalo de la vida corre por las venas.
Respirar. Vivir.

Dosel salpicado de estrellas sobre mar plateado.
Magia invisible y azul.

Luna y Sol… Tú y yo…

Purificación Estarli
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16 julio 2014

Una clara apuesta por el libro digital


El sector editorial es un importante motor económico dentro del panorama cultural español, con una aportación al PIB del 38,1% con respecto al conjunto de las actividades culturales.


A pesar de los datos de crisis del mercado, España se mantiene como una de las principales potencias editoriales del mundo y esto se debe, sobre todo, al idioma: el español es hablado por casi 500 millones de personas, según el Instituto Cervantes.

Según la FEP (Federación de Editores Europeos), España es uno de los principales mercados tanto en producción de nuevos títulos como en ingresos. En ambas variables ocupamos el cuarto puesto. A escala internacional, según la IPA (Asociación Internacional de Editores), España ocupa el segundo puesto en producción de nuevos títulos.

No obstante, está claro que el sector ediorial se encuentra en estos momentos inmerso en una crisis, en un fuerte retroceso en todas sus variables: facturación, edición, comercialización... Las razones que se dan para explicar esta crisis son varias, algunas con mayor peso que otras:
  • aumento de la piratería,
  • irrupción del libro digital (y no saber adapadtarse a tiempo),
  • subida del IVA,
  • regularización de los precios, 
  • caída del consumo,
  • reducción de las inversiones para las bibliotecas...
Según el avance de la Panorámica de la Edición Española de Libros, en 2013 se editaron 89.130 libros en general (datos del ISBN), lo que supone un 14,9% menos que en 2012.

La vida media de un libro también se acorta. Hay más títulos pero menos tirada de cada título. Esto indica una apuesta mayor por la edición digital.

El más afectado, sin duda, el libro en papel, que desde 2009 ha visto reducida su edición en casi un 32%.

En 2013 se editaron 65.942 libros en formato impreso, un 17,7% menos con respecto a 2012.



Como vemos esta cifra es superior a la global (14,9%), lo que denuestra una creciente apuesta por los libros en formato digital (especialmente ebook), que ya se viene manifestando desde 2008.

La edición del libro digital también descendió en 2013 un 0,2%, pero incrementa su peso sobre el total editado, de manera que pasa del 19,8% en 2012 al 23,2% en 2013.


El número de editoriales que apuestan por lo digital aumenta cada año. En 2012, 664 editoriales, según la Panorámica de la Edición Española de Libros, apostaron por lo digital. En 2013 esta cifra aumenta en 45 editoriales. 
 Una cifra demasiado baja que pone de manifiesto la aún escasa tendencia por la apuesta digital que hacen las editoriales, quizá la razón esté en que el grueso de la facturación se lo lleva la edición de libros impresos.

Las editoriales tienen un gran desafío encima con respecto al libro digital. Aún no se han adaptado a este cambio de paradigma y las que lo han hecho, lo hecho mal y tarde. Es un hecho que el libro digital aumenta en edición y en facturación de un modo lento, sí, pero aumenta. No se puede decir lo mismo del libro impreso que, teniendo en cuenta la horquilla 2009-2013, ha descendido un 40,6%.


En cuanto a facturación, según los datos del Comercio Interior del Libro, el sector editorial está experimentando desde 2009 un importante descenso en su cifra de negocio. En 2012 esta bajada fue de 10,9%, en 2013 llega al 11,7%, casi un punto de un año a otro.

En cuanto al precio de los libros, en 2012 alcanzó el valor más alto de los últimos once años, llegando a 14,52€. Este aumento, en mi opinión,puede ser una de las causas de la caída de las ventas de libros en papel a favor claramente de los digitales.
En 2013 desciende el precio medio un 0,34% en casi todas las materias.
Tamién durante este año pasado se vendieron menos libros de literatura que en 2012, un 17,2% menos. Dentro de la novela, el género que tiene más ventas es de humor (30%), seguido de los clásicos (5,4%).

La facturación de los libros digiales con respecto al total es residual, en 2012 representaba el 3% de la cuota de mercado, mientras que en 2013 esta cifra aumenta en 0,7 puntos, alcanzando el 3,7%.

En cuanto a la lectura en España, según los últimos datos recogidos en el Informe sobre Hábitos de Lectura, sigue aumentando. El 92% de los encuestados en 2012 (de 14 años en adelante) afirma leer (revistas, periódicos, libros...). De ellos, el 63% son lectores de libros.


La principal excusa que dan los encuentados para no leer sigue siendo la falta de tiempo. 
Lo que más se leen son novelas y cuentos, en un 73,7%.

La lectura digital también crece, altualmente alcanza un índice del 58%. Lo que más se lee en digital son periódicos (38%), seguidos de los libros (11,7%), las revistas (7,3%) y los comics (3,9%).


En cuanto a los dispositivos de lectura de libros digitales, el ordenador le gana aún terreno a los e-reader o las tabletas.

Como vemos, todos estos datos arrojan una clara conclusión y es el avance imparable de los libros electrónicos, de una manera lenta pero que, en definitiva, aumenta en todas sus variables año tras año.
Ahora la clave está en mantener una armonía entre ambos formatos, entre el impreso y el digital. Esa es la asignatura pendiente de este complicado mundo editorial.

Purificación Estarli

14 julio 2014

Un auténtico cobarde




 (imagen de google)

Hoy le toca el turno a Shakespeare, al inmortal Shakespeare. Virginia, mi profesora de Historia de la Literatura, se ha sentado en su ergonómico sillón, dice que hablar de William Shakespeare la agota por la intensidad de su obra. Y digo yo, ¿la comparará con su propia obra, con su propia vida, tal y como hago yo? La tragedia, la pasión sin medida, la inmortalidad, lo prohibido, forman parte de todos no solo de la obra del gran maestro de la literatura universal.

A mí no es que me agote Shakespeare es que me parece una broma de mal gusto que tenga que escuchar hoy, precisamente hoy en que la nostalgia se ha apoderado de mí con rabia contenida, los versos, los relatos y las historias de El Bardo y, lo que es peor, las románticas y dolorosas interpretaciones que la profesora de Historia de la Literatura, Virginia, hace últimamente con más frecuencia de la habitual de la obra de cualquiera de los clásicos. ¿Será que de ella también se ha apoderado la nostalgia?

«La vida está llena de recuerdos», dice Virginia. Si fuera eso, si la nostalgia que me atormenta ahora mismo fuera consecuencia de los recuerdos de momentos vividos… Yo no tengo recuerdos de ella, ni el roce de su piel sobre la mía de manera accidental ni su mirada en la mía ni su voz pronunciando mi nombre forman parte de mis recuerdos.
Nada. Entre ella y yo no hay nada y, sin embargo, siento que la necesito cada día, necesito sus palabras, su vida.

«Hay amores eternos», acaba de decir mi profesora de Historia de la Literatura. La eternidad es un “para siempre”, el amor entre ella y yo es para siempre porque nunca podrá existir, es inmortal porque nunca podrá morir.

A pesar del deseo, de las ganas de acariciar su piel o de besar sus labios, de susurrarle al oído que una vez el mar me habló de ella, a pesar de la nostalgia de lo que no ha sucedido, a pesar de todo eso nuestro amor será eterno, nuestro amor imposible.

Virginia repasa ahora, una por una, las comedias, dramas y tragedias del escritor inglés. Me mira, lo mismo le he recordado a uno de sus personajes, uno de esos tristes y sin arrojo que se dejaban llevar por preceptos autoimpuestos, uno de esos que dejan escapar el amor de su vida, el único tren de la felicidad verdadera, por pura cobardía.

Tiene gracia, mi vida es como una de esas obras de teatro de Shakespeare, donde el protagonista principal es un auténtico cobarde en eso del amor.

Purificación Estarli

06 julio 2014

Dos minutos y medio tan solo




Dos minutos y medio tan solo de libertad es lo que le espera a la mente del que, enhiesto y en alerta, espera, al comienzo de la calle Estafeta, la llegada de esa horda humana que, disfrazada de río enfurecido, acelerará una adrenalina ya disparada en su cuerpo.

Apenas ciento cincuenta segundos en los que la emoción, los nervios, el desenfreno, el éxtasis, la agitación y el miedo del que espera para empezar a correr delante de las seis bestias astadas, relegarán a un segundo o tercer plano a la angustia, al desasosiego, al odio, a los recortes,…, a la crisis del país.

Dos minutos y medio tan sólo de libertad es lo que le espera a la mente del que espera la llegada de esos seis morlacos que estimularán todos sus sentidos, sin excepción. Porque la emoción de lo que está a punto de suceder se oye, se siente, se saborea, se huele y se ve.

En sus oídos aún resuena el cántico que poco tiempo antes ha brotado de su boca y de su corazón tres veces seguidas ante la imagen de su santo, de ese santo que aguarda impávido cada año en una hornacina que se viste de rojo para la ocasión.

En su piel cada poro rezuma miedo y placer al mismo tiempo. Sus manos tiemblan, sudan, su cuerpo vibra con cada pensamiento surgido de forma inconsciente, con cada grito, con cada palabra, con cada silencio.

En su boca susurros imperceptibles surtiéndose a sí mismo de ímpetu, suspiros de impaciencia y palabras sin sentido que arrancan de su mente decisiones ya tomadas.
En su nariz efluvios de corazones desbocados, matices de vid, fiesta sin fin y hedor a animal aterrorizado.

En sus pupilas, abiertas de par en par, se reflejan miles de cuerpos blancos con fajines rojos a la cintura, pañuelos del mismo color al cuello y angostas calles estrechadas más si cabe por un vallado que huele a miedo pero también a calma y a esperanza. Delante de sus ojos un corto trayecto, a penas unos metros, Estafeta, Telefónica y por fin esa plaza en la que todo acabará y su cuerpo se detendrá y se relajará para volver a engarrotarse al volver a la realidad escondida durante dos minutos y medio.

El zumbido del esperado primer cohete delator de que todo va empezar se escucha no muy lejos: dos minutos y medio de libertad tan sólo para la mente del que espera están a punto de comenzar.
Purificación Estarli