20 julio 2015

Invencibles


El ser humano, Homo sapiens, una poderosa estirpe de primates, los Hominoidéos, que evolucionó hacia los Homínidos.
Somos, evolutivamente hablando, un ser superior. Tenemos destrezas que otros animales no han desarrollado y todo gracias a nuestro cerebro y su capacidad de razonar.
Nos creemos, por ello, invencibles, poderosos e indómitos, capaces de las mayores hazañas y de los mayores retos.
Somos capaces de pensar, hablar, escribir, reír, llorar, construir, derribar, soñar, recordar, olvidar...
Nos creemos los reyes del mundo e infravaloramos a las demás especies porque... ¿carecen de pulgar oponible, no copulan cara a cara, no pueden expresar sus sentimientos mediante la palabra...?
Piénsalo solo un poco, ¿de qué nos sirve, en muchas ocasiones, nuestra "superior" posición en la escala evolutiva?
A veces me sorprendo cuando leo o escucho lo que algunos miembros de nuestra especie son capaces de hacer. Somos los únicos seres de este planeta capaces de destruirnos entre nosotros mismos y de destruir la la tierra donde vivimos por mero placer. 
Ningún animal quemaría un bosque o derribaría un avión de pasajeros o mataría a su compañera o tiraría a su hijo a la basura o lanzaría una bomba sobre un pueblo o entraría a un colegio a disparar al primero que se le cruzara por delante.
No, ninguno lo haría. Nuestra superior capacidad de razonar nos ha permitido llevar a cabo todos esos horribles actos contra nosotros mismos.
Ahora, fíjate en tu gatito, en tu perro, en el loro que tienes dentro de esa preciosa jaula, en el pájaro que sobrevuelan tu cabeza, o en las hormigas que trepan por tronco de aquel árbol, cuántos enemigos naturales tienen, ¿verdad? Y es así, forma parte de la cadena alimentaria. Una verdadera lucha natural entre especies por sobrevivir. Pero nosotros... nosotros no, el ser humano está en la cima de esa cadena y la alteramos a nuesteo antojo porque no tenemos enemigos. 
¡Qué equivocados estamos! Tenemos al mayor enemigo, ese que está en la cima, el más dañino de todos: nosotros mismos.
Somos enemigos de nuestra propia especie, por puro egoísmo y puro placer. Destruimos nuestro mundo, el único que tenemos, y destruímos nuestro cuerpo, también el único que tenemos. 
Entonces, piensa... ¿Quién es ahora el "ser superior"? ¿Quién es ahora el "invencible" en esta lucha natural de especies?

                          Purificación Estarli

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