27 diciembre 2016

Un lobo con piel de cordero

Cuando crees que ya estás curado de espanto te ocurre algo que supera con creces todo lo anterior. Os digo esto porque yo tenía una amiga en la que confiaba tanto que nombré durante un tiempo administradora de mi página de facebook y, por supuesto, conocía la contraseña (la misma que uso para la cuenta de amazon y para el correo electrónico). Esta señora, y digo señora porque ya es mayor, me ha ido pisoteando poco a poco, casi sin yo detectarlo. Primero puso en el cielo mis libros, hacía propaganda de ellos, me llamaba por teléfono; más tarde empezó a despreciarlos de manera sutil, a los libros y a mí. Todo lo que decía yo, ella lo contradecía, yo nunca llevaba razón, la soberbia le impedía darme la razón en nada. Yo soy humilde y reconozco mis errores, pero ella pretendía hundirme. 

Me llamaba casi todos los días y me obligaba a devolverle la llamada porque si no se enfadaba. Cada vez que me llamaba hacía sentirme tan mal en ese aspecto que decidí espaciar esas conversaciones. Ella me llamaba una y otra vez, al fijo y al móvil, si no contestaba me enviaba un wassap enfadada,  obligándome a llamarla cuanto antes. 

Un día, una seguidora mutua de tuitter,  de la que hacía tiempo que no sabía nada me envió un MD diciéndome las lindezas que iba hablando esta señora de mis libros (por cierto, algo muy común en ella: a mí también me hablaba mal de otros) y que tuviera cuidado con ella. Un buen día, decidí no cogerle más el teléfono, entre otras cosas no me apetecía hablar con una persona que me hacía sentir tan mal. Me envió mensajes de wassap obligándome a llamarla. Le contesté contándole lo que me había dicho la seguidora de twitter y se puso como una fiera (ahí ya se le cayó la piel de corderito y empezó a verse su verdadera imagen). Me dijo que yo no era nadie, que de ella nadie pasaba y que me iba a enterar de dejar de ser su amiga (tengo los mensajes guardadados, por supuesto). A eso no le di mayor importancia hasta dos días después. 

La tarde del día 25 de diciembre recibo un mensaje de una escritora diciéndome que le faltaba la opinión que le puse en el libro que tiene en amazon y que le parecía raro que yo hubiera hecho algo así. Esta chica, recién publica y solo tienía mi opinión. Efectivamente, al día siguiente entro en amazon y me encuentro que ya no estaba la opinión de cinco estrellas que en su momento le puse. Me meto en mi cuenta de amazon y ¡ohhhhh! yo ya no era yo, mis comentarios estaban firmados con otro nombre, había comentarios eliminados en libros que recuerdo perfectamente haber comentado y, lo peor, había comentarios nuevos, en total 5, tres de una estrella, uno de dos y uno de cinco. Esos escritores ya están al corriente de lo ocurrido excepto dos que me han bloqueado y no tengo manera de contarle lo que sucede. Por ahora no puedo demostrar quién ha entrado en mi cuenta y se ha hecho pasar por mí, pero blanco y en botella, ¿no? 

Amazon ya está al corriente de lo sucedido y fueron ellos los que me aconsejaron que cerrara la cuenta y volviera a abrirme una nueva, por supuesto eso he hecho, y también con mi página y con la cuenta de gmail. Lo de los comentarios no me afecta tanto, porque mi conciencia está muy tranquila. Menos mal que Elisa me avisó y confió en mí, no como otros que a la primera me han puesto de envidiosa y me han bloqueado. En fin, allá ellos. Lo que sí me afecta y mucho es que la señora, mi querida "amiga" no contenta con hacerse pasar por mí, se ha atrevido a anular la publicación de los libros autopublicados que aún tenía en amazon, se trata de los cuentos educativos. Solo se ha quedado el que tengo con editorial y porque ese no lo puede tocar desde mi cuenta cuenta de KDP. 

A mi querida "amiga" decirle que lo he puesto en conocimiento de la policía y que no pienso parar hasta saber la IP desde donde me han hecho la escabechina en la cuenta de amazon. Pienso llegar hasta el final. De esto, desgraciadamente, solo saco una conclusión, y es no fiarme de nadie tanto como para darle mis claves. Y a los/as que me han insultado, desconfiado y bloqueado no les voy a decir nada porque no merecen la pena, bueno sí, darles un consejo: preguntad primero antes de insultar a la ligera y sed un poquito más humildes para no creerse tan importantes como para pensar que el mundo está pendintes de vosotros. En fin, como he dicho, no merecen la pena.